EDUCACIÓN PARA LA PAZ A TRAVÉS DE LA MÚSICA

“Our music is the universal language of peace… with instruments in hand, we say no to violence and an overwhelming yes to peace.”

” Nuestra música es el lenguaje universal de la paz… con instrumentos en la mano, decimos no a la violencia y un abrumador sí a la paz”. Gustavo Dudamel

 

La música es un gran vehículo para aprender sobre la paz. Saber tocar un instrumento, participar en una orquesta o en un grupo musical, nos da una sensación de libertad, de orden y de logro que son muy importantes para el desarrollo de los jóvenes.

A través de la música se enseña a los jóvenes a expresar sus sentimientos, sus ideas. Para poder tocar un instrumento, se necesita disciplina, constancia, sensibilidad. La disciplina de estudiar de una cierta manera, de tener un horario para estudiar, de acudir semanalmente a las clases, etc., forma hábitos que serán incorporados a la vida como estudiante, como trabajador y eventualmente como padre o madre de familia, ya que forma parte de la etapa formativa del ser humano como individuo en sociedad.

La constancia la adquieren quienes dedican parte de su tiempo a la música por que solo estudiando diariamente, durante muchas semanas y meses, se puede alcanzar el dominio del instrumento. Esa constancia es la que hará que se esfuercen en salir adelante, a perseguir sus metas, a hacer lo que sea necesario para ser exitosos en la vida.

En un mundo individualista como en el que vivimos, la sensibilidad resulta ser una gran cualidad para lograr el objetivo de ser felices. Quien es sensible a sus sentimientos y pensamientos, a los de sus padres y hermanos, a las necesidades de sus amigos y su comunidad, encontrará que la vida tiene más sentido cuando estamos en una relación armónica con nosotros mismos, con nuestra comunidad y con el medio ambiente.

Por ello vamos a traer nuevamente a Tijuana, programas exitosos de educación musical como lo son las orquestas comunitarias. Para ello tenemos el ejemplo de uno de los más grandes directores de orquesta de nuestros tiempos, Gustavo Dudamel quien inicia su carrera musical en Venezuela en programas comunitarios. Cuando un niño de corta edad, se ve a sí mismo con un violín en la mano, rodeado por otros violines, flautas, trompetas, o algún otro instrumento musical y con un líder al frente que los dirige para producir música juntos, ese niño entiende que su vida puede ser diferente, que no está condenado a una vida sin oportunidades, y que todo depende de su esfuerzo y del esfuerzo de su comunidad.

Es por esto que confiamos en que a través de la música estaremos formando jóvenes para que tengan oportunidades, y con esto, si ellos tienes estas oportunidades, las tendrá también su familia y su comunidad a través de su esfuerzo. De esa manera educamos para la paz a través de la música.

 

El compromiso de educar para la paz puede expresarse en las siguientes líneas: “Enseñar para la paz es trabajar por un proceso educativo que signifique hacerlo desde y para la no violencia, aprender a considerar el conflicto como un vehículo de cambio, e integrar al alumnado a un proceso de transformación de la sociedad hacia la justicia…” (Asociación Pro Derechos Humanos de Madrid).

 

“No basta con hablar de paz, uno debe creer en ella,                                                                                        y no es suficiente con creer, hay que trabajar para conseguirla

Eleonor Roosevelt

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